
La familia es el primer lugar donde aprendemos a relacionarnos, a comunicarnos y a entender el mundo. Pero también es donde se instalan muchos de los patrones que más nos cuesta cambiar. Cuando hay conflictos que se repiten, silencios que pesan o momentos de crisis que afectan a todos, la terapia familiar puede abrir un espacio para hablar de lo que normalmente no se habla.
No se trata de buscar a un culpable. Se trata de entender cómo funciona el sistema familiar y qué necesita cambiar para que todos puedan estar mejor.
¿Qué trabajamos en terapia familiar?
- Conflictos entre padres e hijos (adolescentes, adultos jóvenes)
- Dificultades de comunicación dentro del núcleo familiar
- Impacto de una crisis en la dinámica familiar (enfermedad, duelo, separación)
- Roles rígidos o dinámicas de control dentro de la familia
- Violencia o situaciones de maltrato en el entorno familiar
- Familias diversas, reconstituidas o en transición
- Cuando un integrante está en proceso terapéutico y la familia quiere acompañar
¿Cómo funciona?
Las sesiones se realizan de forma online con los integrantes de la familia que participan en el proceso. No es necesario que estén todos desde el principio. En la primera sesión definimos quiénes participan y cuál es el foco del trabajo. Cada caso es distinto, y el proceso se adapta a la realidad de tu familia.
¿Para quién es?
Para familias que están pasando por un momento difícil y quieren abordarlo juntas. Para padres que sienten que han perdido la conexión con sus hijos. Para familias donde hay patrones que se repiten de generación en generación y alguien quiere romperlos.
Tu familia merece un espacio para entenderse mejor. Escríbenos y conversamos sobre cómo podemos acompañarlos.
